Durante las últimas sesiones de grabación de nuestro primer disco, llegó al coche un recopilatorio, formato que a priori siempre nos resulta muy poco fiable, de Van Morrison.
No todas las veces que escuchas a un artista a fondo por primera vez ocurre esto (es realmente complicado), pero cuando estábamos a pocos metros del estudio nuestro deseo más inmediato era tardar diez minutos más y escuchar la siguiente canción, y más importante, haciéndonos olvidar por momentos la tarea que teníamos que desempeñar cuando bajáramos del coche: grabar nuestro propio disco.
Pienso que ahí está la mágia de la música, y en este caso la magia del "tigre de Belfast"...
Para nosotros, es el tipo de artista que más nos gusta, sencillamente porque toca, canta e interpreta todos los estilos que nos influyen y, sobre todo, porque compone grandes canciones.
Recuerdo perfectamente como en esos viajes llegamos a escuchar cinco veces seguidas Jackie Wilson Said y después cinco veces seguidas Precious Time mientras esperabamos impacientes a que llegara el solo de saxo...
Los recopilatorios siguen sin gustarnos, pero uno de los dos "Pedales" tiene Brown Eyed Girl en su móvil...




