Realmente, ni me acuerdo cuando empecé a escuchar a The Clash. En Euskadi el punk, y más concretamente The Clash, siempre fueron un referente por grupos como Kortatu o Hertzainak que absorbieron mucho de ellos e incluso los reivindicaban. En los 80 en Euskadi, todo el mundo escuchaba punk, empezabas escuchando punk y luego cada uno iba descubriendo otras músicas y otros estilos, pero hay grupos que son denominadores comunes, como los Ramones o The Clash, que gustan tanto a heavies, punks como a poperos. Ademas toda la ideología que The Clash promulgaban, ese rollo entre internacionalista y defensores de minorias que luego recogió Manu Chao, casaba perfectamente con la manera de pensar y actuar que había en Euskadi.
Supongo que la primera vez que escuché a The Clash fue con 14 años, en una cinta grabada que alguien me pasaría. Recuerdo descubrir en ellos toda esa rabia punk y tal que te mola a ciertas edades, pero otros grupos también tenían. Lo verdaderamente único en ellos era la mezcla del punk con el rock, el pop de toda la vida y el reggae o incluso el dub en sus ultimos discos. Era un grupo rabioso pero que aportaba mucha musicalidad. Me encantaban, ponía el London Callin' en mi walkman camino del instituto siempre, aunque la primera cinta que tuve de ellos fue su primer disco, que es el má punk y peor tocado incluso, pero es notable y muy apreciable su evolución a lo largo de los discos. No sólo los temas son mejores, sino que ellos como músicos mejoran y aprenden. Siempre me ha llamado la atención y ha sido un ejemplo la evolución que tuvieron a lo largo de los discos.
Es una carrera con altos y bajos, pero siempre digna y muy envidiable. Como dijo Bob Dylan: "siempre que te estés moviendo y cambiando, estarás bien". Amen.
De los miembros, Paul Simonon, Topper y Mick Jones molan, pero mi favorito es Joe Strummer, el golpeador, el boxeador incansable. Me gusta todo lo que hace sobre un escenario y su actitud fuera. No toca bien, pero maneja la guitarra como una metralleta y cantando es insuperable. Una voz entre ronca y desgarrada, siempre al limite, como si fuera el último concierto. Es uno de mis héroes. Para resumir y recomendar su música o algún sitio por donde empezar, recomiendo el London Callin' aunque sin perder de vista al Sandinista!, que es un disco muy libre y experimental incluso; y para decir un tema, no puedo dejar de recomendar The Magnificent Seven del Sandinista! precisamente.




