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Cada vez que aparece un grupo nuevo en tu existencia hay un denominador común que todos ponemos en práctica: buscar referencias, influencias, recordar a qué te suena tal canción, comparar la voz con la de no se quién. No pasa nada, lo hacemos todos. También lo he hecho yo con Surge, que, sin ser nuevos, se han marcado un primer disco propio de quien ya tiene experiencia en cómo atacar una grabación de altura. ¿Mis conclusiones? Suenan a muchas cosas y a ninguna en concreto.
De In Camera, su debut, sobresale su luminosidad, su potencia dirigida, un halo melancólico y grandilocuente que envuelve a unas canciones de ejecución limpia y accesibilidad inmediata. Los textos épicos y llenos de declaraciones de intenciones ganan enteros con una voz tan personal como la de Segio Yeste, impecable front man que carga sus interpretaciones vocales y escénicas de un dramatismo que imanta con facilidad, eje central y capital del grupo al servicio de unas canciones que respiran tanto sinceridad como espectacularidad sónica.
Y ojo, que aquí todos se llevan premio. Las guitarras actúan de desfibrilador ochentero en algunos momentos y de pepinazo brit rock en otros. La batería es ese cañón ejecutante, contundente que da dirección fija a una banda con presupuestos e ideas artísticas de apariencia firme. Y Mercader, productor, bajista y gran responsable del nivelazo adquirido en este trabajo.
Los estribillos se van sucediendo sin tregua. Kharma es la más electro de todo el repertorio, el estribillo que no desentonaría en un remember de esos en los que el dark congeniaba a la perfección con las bases oscuras de los Depeche (sigue congeniando, qué narices). Vamos atados es toda una declaración de principios: "para nosotros no hay límite". E inmediatamente después espetan una oda pesimista y melancólica como la copa de un pino: DJRT.
Hay rabia propia de su posición: Invisibles, enérgica, directa al estómago, sin concesiones, una actitud crítica con lo que les rodea nada obvia y nada absurda. Llama la atención que hayan escogido Proxima parada... tú como sencillo, siendo lo más introspectivo del repertorio, lo más delicado para ofrecer a su público. Sobra Tu Reflejo por todos los lados en el conjunto del álbum, pero, como uno va subiendo en entusiasmo según escucha esta ópera prima, con pasarla en el reproductor no pasa ni media.
Su condición de novatos no ha sido un hándicap para que desarrollen una estética visual y sónica propia de quien ya ha tenido tiempo suficiente de equivocarse. Ellos aún no y es difícil que te dejen indiferentes. Han conseguido, casi sin proponérselo, un disco que encandilará a los fans de Héroes del silencio y a los de U2. A los de Editors y a los de The Cure. A los de Tino Casal y a los de Mónica Naranjo.
Y con todo, lo más probable, por estadística, no por justicia, es que esta banda sea olvidada dentro de unos meses. Ya sabemos que últimamente hay demasiado donde elegir, pero, si la cordura hace honor a su significado, ellos deberían ser una prioridad a tener en cuenta... y no sólo en 2010.




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